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27/06/2008
Declaración
Asamblea
Internacional de Las Mujeres sobre Derechos Campesinos
Yakarta, 20 de
junio del 2008
Nosotras, mujeres campesinas provenientes de Colombia,
República Dominicana, Corea del Sur, Indonesia, España,
Tailandia, Malasia y Timor Leste, nos hemos reunido en Yakarta
para discutir sobre la situación de las mujeres campesinas
alrededor del mundo.
La
difícil situación que se afronta en las áreas rurales y el
hecho de no tener acceso a la tierra, ha conducido a las
mujeres a emigrar a la ciudad y a otros lugares en búsqueda de
oportunidades laborales pero con salarios reducidos. Existe
demasiada pobreza en las zonas rurales y las mujeres no
cuentan con los suficientes ingresos para alimentar a sus
familias de manera que el hambre y la malnutrición están
aumentando tanto en el ámbito rural como en el medio urbano.
La
responsabilidad de cuidar a la familia recae en las manos de
las mujeres y la dificultad e incertidumbre frente a la salud
y la educación para la infancia hace que las mujeres deban
trabajar durante largas horas a cambio de unos mínimos
ingresos.
Las
mujeres que trabajan en el medio rural y que están utilizando
insumos químicos, se encuentran afrontando graves riesgos para
su salud. La utilización de estos productos amenaza tanto al
cuerpo humano como al medio ambiente, especialmente cuando las
personas son analfabetas y no pueden leer las instrucciones,
sin contar además con otras personas que las puedan instruir
sobre la manera como se utilizan los productos.
Las
mujeres también son victimas de la violencia por parte de sus
compañeros, esposos y empleadores. Este tipo de violencias
pueden ser de orden físico o psicológico, llegando a verse sus
vidas amenazadas.
Las
políticas agrícolas globales impuestas por la Organización
Mundial del Comercio y el Fondo Monetario Internacional,
agravadas hoy en día por la crisis alimentaría, han forzado al
campesinado a suscribir préstamos para la agricultura,
terminando endeudados y viéndose abocados a abandonar sus
tierras. Estamos asistiendo a una situación donde campesinos y
campesinas están suicidándose debido a la imposibilidad del
pago de sus deudas frente a los institutos de crédito; estas
deudas son también la causa de abandono por parte de los
hombres agricultores de las áreas rurales y la migración hacia
las ciudades, teniendo que dejar a las mujeres solas con la
responsabilidad de mantener sus hogares.
Del
mismo modo, los conflictos agrarios han involucrado a las
mujeres en la primera línea de batalla de muchas luchas,
arriesgando de forma directa sus propias vidas.
La
gente joven no quiere trabajar en el campo como agricultores o
agricultoras, puesto que este oficio no ha sido especialmente
reconocido y por esto no se encuentra suficientemente pagado.
A esto se le suma el hecho que la compra de tierra para el
trabajo agrícola es muy costosa a causa de la especulación
debida al desarrollo forzado o a la industrialización: áreas
residenciales, comerciales e industriales y proyectos de
infraestructura que aumentan el precio de la tierra. Dentro de
esta situación, los campesinos y campesinas que han estado
trabajando en estas zonas se han visto desplazados de sus
tierras agrícolas hacia zonas menos fértiles con la
subsiguiente pérdida de la biodiversidad.
En
muchos países, a los campesinos y campesinas no se les permite
mantener, preservar, intercambiar y cultivar sus propias
semillas, de manera que la sabiduría y el conocimiento
campesino está desapareciendo, y con esto se ven obligados a
comprar semillas provenientes de las Corporaciones
Transnacionales que solamente se encuentran al servicio de sus
propios beneficios. Estas compañías están creando Organismos
Genéticamente Modificados y están uniformizando los cultivos
con la subsiguiente pérdida de biodiversidad.
Los
Tratados de Libre Comercio acordados con los gobiernos sin
contar con la previa consultación con los pueblos, están
imponiendo importaciones en los alimentos y están amenazando
la soberanía alimentaría de las naciones y los pueblos al no
considerar los temas de seguridad y sanidad en los productos.
Dentro del Tratado de Libre Comercio entre Corea y Estados
Unidos, la importación de productos cárnicos fue una
precondición del acuerdo. Este tratado ha tenido un efecto
directo sobre el país y sobre las mujeres personalmente. Otro
ejemplo, es cómo a través de los Tratados de Libre Comercio,
Indonesia va a exportar comida de mar hacia Japón, a cambio de
enfermeras indonesias que irán a trabajar en Japón.
Viendo las dificultades que deben afrontar las mujeres dentro
de sus vidas cotidianas como campesinas, la Asamblea
Internacional de Mujeres sobre Derechos Campesinos exige:
El
cese de todas las violaciones de orden psicológico, moral,
político, económico, social y cultural a los derechos de las
mujeres campesinas que se cometen cotidianamente.
El
respeto a los Derechos Sexuales y Reproductivos dentro de las
comunidades campesinas.
La
implementación de una Convención Internacional sobre Derechos
Campesinos como reconocimiento a la lucha campesina. Esta
convención deberá ser el instrumento que permita lograr la
plena realización de los derechos campesinos y la
participación en la esfera política, económica, social y
educacional. Se debe asegurar el íntegro cumplimiento de esta
convención por parte de los gobiernos.
Es
muy importante que la convención pueda reconocer formalmente
el rol de las mujeres campesinas dentro de la agricultura,
quienes a su vez son las portadoras de una adecuada educación
y sanidad para la infancia y para la comunidad en general. |