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17 de Abril:
Día Internacional de la Lucha Campesina
“Contra el acaparamiento y
por la recuperación de nuestra tierra
y nuestros territorios”
Quito, Ecuador. 14 de Abril de 2011
Un Día de Lucha y Resistencia:
En el Estado de Pará (Brasil), el 17 de Abril
de 1996, alrededor de 1500 campesinos y campesinas sin
tierra, que habían venido luchando cerca de dos años por su
derecho se asentaron en un espacio de tierra no-productiva
después de haber sido expulsados de sus propias tierras, se
movilizaron hacia la capital de Pará, con el fin de
presentar sus demandas y exigir solución para su situación.
Cuando llegaron a la ciudad de Eldorado de Carajás la marcha
se detuvo para que las mujeres embarazadas y los niños
descansen, pero fueron atacados por más de 100 policías
militares, quienes dispararon con armas a los manifestantes,
19 compañeros y compañeras murieron cayeron muertos y 69
resultaron heridos en esta masacre. Hasta la fecha, no ha
habido ninguna condena para los responsables de este crimen
contra los campesinos del Movimiento Sin Tierra de Brasil.
El mismo día, dirigentes campesinos, hombres
y mujeres de todo el mundo que son parte de la Vía Campesina
se encontraban reunidos en Tlaxcala, México en su Segunda
Conferencia Internacional, quienes al saber de estos hechos,
declararon al 17 de Abril como el “Día Internacional de la
Lucha Campesina”, en reconocimiento y homenaje a compañeros
y compañeras quienes luchan por la tierra y los derechos de
los campesinos en todo el mundo.
Un año más tarde, el 17 de Abril de 1997, en
Cochabamba, Bolivia, 5 compañeros cocaleros entre ellos un
niño y una mujer, fueron masacrados, por llevar 3 meses ya
de vigilia en busca de los derechos de la Madre Tierra, y el
cultivo soberano de la hoja de coca. Estas historias se
repiten en todo el mundo, pero muchas de ellas son
invisibilizadas por los intereses del capital. En este
sentido, el 17 de Abril, no es un día de fiesta, todo lo
contrario es un día de movilización, de lucha y resistencia
campesina en todo el mundo.
Al presente…
Hoy en Latinoamérica con mucha más fuerza, el
imperialismo adopta por nuevas y diversas formas para
seguir reproduciéndose cínicamente, fortaleciendo así, su
modo de dominación y explotación, mediante un nuevo modelo
de acumulación que favorece la expansión del capital
trasnacional, asociado al agronegocio y a la minería cielo
abierto.
El capital, en su afán por acaparar el poder
y los recursos, ha ido creando mecanismos perversos para
desaparecer a los campesinos y campesinas obligándolos a
entrar a un modelo de producción industrial que prioriza la
exportación por encima de la propia vida, dejándolo sin
alimentos sanos y tierras para su cultivo, sumiéndolos en la
pobreza y el hambre.
En Latinoamérica cada día crecen con más
fuerza mecanismos como el monocultivo para la producción de
agrocombustibles y transgénicos que influyen directamente al
pueblo campesino, originario y afrodescendiente, pues es
extensivo en tierra lo que genera un desgaste de la tierra a
corto plazo, agudiza la crisis climática y conlleva el
desplazamiento forzado de las campesinas y campesinos a las
grandes ciudades, engrosando así los cordones de pobreza.
Actualmente, nuestro continente y su gente se enfrenta a un
fuerte acaparamiento de tierra por parte de las principales
empresas multinacionales, las cuales invaden nuestras
tierras y saquean nuestros recursos naturales; en muchos de
nuestros países sufrimos con la concentración de tierras
para la producción de caña de azúcar, palma africana, soya,
banano, maíz, etc. en detrimento de una producción de
alimentos al pueblo.
El acaparamiento de tierras niega el acceso a
la tierra a nosotros campesinos y campesinas, desgastan
nuestros suelos y sus nutrientes con el monocultivo,
maltratan y discriminan a nuestras mujeres campesinas
cargándolas de trabajo con el patriarcado, eliminan nuestras
semillas y enferman a nuestros pueblos con la utilización de
los agrotóxicos y transgénicos, dejándonos sin medios para
producir nuestros alimentos.
Actualmente un nuevo fenómeno que se conecta
al acaparamiento de tierra – y que solo refuerza la
concentración de las tierras en pocas manos – es la
modernización de capital en el campo, que sirve para una
producción más grande de alimentos para la exportación a
otros continentes, en los mercados especulativos y a la
producción de los agrocombustibles, resultando en el
fortalecimiento de las transnacionales y del capital
financiero, en la súper exploración de la mano de obra, en
el no cumplimiento de los derechos de los y las trabajadoras
asalariadas y la violación de los derechos humanos. Este
nuevo fenómeno es fortalecido también por muchos de los
gobiernos de Latinoamérica, los cuales se someten a los
acuerdos económicos y financieros que propone la lógica
capitalista mundial nos dejando sin protección del aparato
estatal de nuestros países.
La resistencia crece
Nuestro continente viene defendiéndose de la
invasión hace siglos; por mucho tiempo vemos nuestros
recursos naturales siendo robados. La lucha campesina,
originaria y afrodescendiente es necesaria.
Somos nosotros y nosotras los que defendemos
y luchamos por nuestros derechos visto que la política
mundial capitalista resulta en el avance del hambre, de la
guerra, y la violación de los derechos humanos, etc.
Nuestra lucha es por la soberanía de nuestro
pueblo, por la solidaridad con todos los pueblos; luchamos
por un sistema en lo cual la vida sea lo principal, luchamos
por la soberanía alimentaria, por continuar alimentando al
mundo con alimentos saludables.
Luchamos por nuestro acceso a la tierra, al
agua, a mantener las semillas como patrimonio de nuestros
pueblos, a la conservación de la Madre Tierra para que
nuestro mundo sea vida y no muerte. Por mucho tiempo hemos
sido discriminados, oprimidos, detenidos, perseguidos,
asesinados y masacrados por luchar por nuestros derechos y
de todo el pueblo del mundo pero a cada momento nuestra
lucha se refuerza, a cada día y a cada clamor del pueblo
nosotros enseñamos revuelta, indignación, solidaridad,
cambio y ¡LUCHA!
Seguiremos luchando y avanzando en nuestra
lucha, en nuestras conquistas. En este sentido, rechazamos
todo intento de represión y la criminalización de la lucha
y la protesta en el continente y en el mundo, a lo largo
de la historia los pueblos se levantan y resisten para
transformar todo aquello que los oprime, domina y somete en
esa lucha incesante contra el sistema dominante.
La Coordinadora Latinoamericana de
Organizaciones del Campo – CLOC/Vía Campesina, hacemos un
llamado a todas las organizaciones a realizar variadas
actividades en cada uno de sus países, reforzando la lucha
internacional campesina y en búsqueda de nuestros derechos;
estas pueden ser movilizaciones, foros, eventos culturales,
ferias de soberanía alimentaria, solicitamos es pedimos nos
envíen información sobre la actividad que realicen en cada
uno de sus países, para de esta manera junto con la Vía
Campesina visibilizar esta gran movilización alrededor del
mundo. Por más que implementen todos los mecanismos para
debilitar y desarticular al conjunto de las clases oprimidas
del campo y la ciudad.
¡LA RESISTENCIA CRECE!
POR LA TIERRA Y LA SOBERÍA DE NUESTROS
PUEBLOS
¡AMÉRICA LUCHA¡ |
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